Después de despertar, Camila no perdió tiempo: organizó una rueda de prensa improvisada en su propia habitación del hospital. Reporteros de diversos medios la rodearon, ávidos por el escándalo del momento.
Aunque la madre de Camila estaba nerviosa frente a tantas cámaras, superó su miedo por el éxito del plan de su hija. Bajó la cabeza, respiró profundo y al levantarla mostraba la expresión de una madre con el corazón destrozado.
Frente a los micrófonos relató, entre sollozos dramáticos, todos l