En el momento en que Chloe terminó la llamada con Daisy, el sueño la abandonó por completo. Se quedó de pie junto a la ventana que iba del suelo al techo de su apartamento, mirando el débil resplandor naranja que comenzaba a teñir el horizonte. La ciudad despertaba, pero su mente permanecía atrapada en un recuerdo que no sabía que existía hasta ahora.
Durante años había habido lagunas. Fragmentos perdidos. Momentos que nunca pudo explicar. Desde que recuperó la conciencia después de ser rescata