La mañana de la boda llegó bajo un cielo tan claro y brillante que casi se sintió como una bendición.
Por primera vez en muchos años, no había enemigos esperando en las sombras.
No conspiraciones acechando debajo de sonrisas cuidadosamente elaboradas.
No secretos amenazando con destruir vidas.
La guerra finalmente había terminado.
La verdad había sido descubierta.
Los culpables habían caído.
Y aquellos que permanecieron habían recibido algo mucho más precioso que venganza.
Paz.
La Finca Reigns