Chloe regresó al salón donde se celebraba la fiesta, pero no había avanzado mucho cuando dos enormes manos la sujetaron y la arrastraron hacia la oscuridad.
¡Mierda!, maldijo para sus adentros. ¿Qué pasa esta noche con tanta gente agarrándome?
Sus ojos se abrieron de par en par en medio de la oscuridad absoluta, pero no podía ver absolutamente nada. Un escalofrío recorrió su espalda. Sabía que seguía dentro del hotel porque aún alcanzaba a escuchar la música de la fiesta a lo lejos, pero… ¿dónd