—Vaya, vaya, vaya… qué sorpresa. Mira lo que arrastró el gato —bufó Trisha, chasqueando la lengua con desprecio mientras rodeaba a Chloe.
A Chloe no pareció importarle, ni siquiera reconoció su presencia. Simplemente dio un sorbo a su cóctel, con la mirada fija en Liam, que estaba siendo prácticamente arrastrado de un lado a otro por Gwen.
—Parece que de verdad hiciste honor a tu nombre consiguiéndote un hombre rico para poder permitirte ese vestido…
El resto de las palabras murió en la gargant