El viaje de regreso a la Mansión Reigns fue inusualmente silencioso.
El alegre estado de ánimo que había acompañado a Chloe y Hilda cuando dejaron la mansión más temprano había completamente desaparecido. El encuentro en la librería había dejado una pesadez persistente en el aire que ninguna mujer podía ignorar.
Durante la mayor parte del viaje, Chloe se sentó mirando por la ventana.
Las luces de la ciudad pasaban en rayas borrosas mientras sus pensamientos permanecían atrapados en la librería.