Una habitación sin ventanas ni reloj tenía una gran desventaja, y era que uno no tenía idea si era de día o de noche. O si el día siguiente ya había comenzado.
Aparte de eso, podría haber pasado solo una hora, y Chloe la estaba confundiendo con un día entero sin que nadie entrara a su habitación a molestarla.
Debía haber pasado una hora o dos, porque no había forma de que ese hombre —Jefe Theddy o como se hiciera llamar— la dejara en paz.
Un golpe sonó en la puerta, y justo cuando Chloe s