Empiezo a ver salir humo del almacén. Estoy empezando a preocuparme porque Caleb todavía no ha salido. Su madre también lo está Se está mostrando fuerte, pero sé que por dentro tiene miedo.
- Mi hija, ¿dónde está mi hijo? Ella pregunta débilmente.
- Él llega.
Trato de recomponerme, diciéndome que no puedo estar tan preocupada por él. Me preocupa que no lo veré lograrlo… y me odio a mí misma por sentir alivio cuando lo veo salir sano y salvo del edificio en llamas.
- ¡Caleb! Exclama su madre, co