CAPÍTULO TREINTA Y CUATRO

Me deslizo fuera de Hades y me acomodo a su lado, su brazo envolviéndome mientras sus dedos trazan suaves círculos en mi vientre. Nos sentamos en silencio, ninguno de los dos pronuncia palabra, solo recuperando el aliento hasta que finalmente Hades habla.

—¿Lo que presencié hoy es una ocurrencia habitual?—, indaga, su voz teñida de confusión. Jugueteo con sus dedos, trazando patrones en mi vientre. En ese momento, me di cuenta de que debió haber querido hablar de eso antes, pero no pudo debido
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP