100. Capítulo: Sus ojos rotos
El corazón de Verónika se aceleró al leer las primeras líneas de la carta. Arthur no se andaba con rodeos, iba directo al grano. Le dejaba bien claro que estaba dispuesto a ir contra todo y a usar cualquier recurso legal disponible para obtener la custodia completa de su hija, Sídney.
¡Si hija! Sídney no era ni sería de él. No tenía ningún derecho sobre la niña.
Los ojos de Verónika se llenaron de lágrimas mientras continuaba leyendo la carta. Arthur afirmaba que era capaz de cualquier cosa co