Trago saliva mientras miraba a Mariana, sus ojos mostraban cierto encanto que le obligo a meditar bien su situación, no podía quedarse, eso lo sabia, ponía en riesgo su reputación y lanzaba sus principios a la mierda.
Él no debia entrometerse en asuntos ajenos a sus objetivos, era una de sus reglas más sagradas y nunca, desde que había tomado esa profesión se había atrevido a romperla, eso lo había mantenido vivo durante todo ese tiempo, pero esa chica frente a él tenía algo que lo hacía dudar