Mundo ficciónIniciar sesiónEILÍS
Sabía lo que mi padre quería cuando me citó en su habitación. No me sorprendió ver a mi hermana. Estaba sentada junto a él, y sus ojos me observaron con una sutil sorpresa.
—Te ves muy relajado para alguien que acaba de cazar a su novia —dijo ella. Entrecerré los ojos.
—Y tú no asististe a mi boda —le respondí.
Ella restó importancia al asunto con un gesto. &m