Charlotte no sabía qué hacer después del desayuno. No estaba segura de si era buena idea salir de la habitación; ¿y si volvía a meterse en problemas? Deseaba que Williams regresara y la sacara, tal como le había prometido. Todavía había muchísimas actividades divertidas que quería probar mientras estuviera allí.
Sin embargo, mantuvo la mente ocupada recordando lo ocurrido la noche anterior, sonrojándose cada vez que algún recuerdo cruzaba por su cabeza. Pero no duró mucho. Un nuevo golpe en la