—Sí, de verdad el mundo es un lugar pequeño. ¿Quién iba a pensar que volveríamos a encontrarnos aquí? —respondió la princesa Tiana con entusiasmo—. Pero cuéntame, ¿cómo demonios pasó esto? ¿Cómo conociste a mi hermano? ¿Y cómo terminaste siendo su novia? O sea, ¡no tiene ningún sentido! —preguntó con curiosidad.
Charlotte sonrió mientras admiraba la hermosa habitación de la princesa. No creía haber estado jamás en un dormitorio tan brillante y encantador, si es que esa era la palabra correcta p