Las calles de Francia eran simplemente magnificas. A cada nada había algo interesante que ver y de la mano de Colton, que ya conocía la ciudad, era simplemente deleitante pasear por esas calles llenas de vida e historia.
En más de una ocasión vi como alguien le pedía matrimonio a otra en algún lugar hermoso o que significara algo para ellos.
Y me pregunté cuantas personas habían caminado por estas calles y aun seguían de pie, cuantas otras ya estaban bajo tierra, pero se habían llevado consigo