Capítulo 45: El Escudo y la Canción
Laura
El silencio que siguió al grito de Enzo era casi más aterrador que el propio ruido. El pequeño cuerpo entre mis brazos todavía manoteaba el aire, mientras los sollozos sacudían sus delgados hombros con una fuerza que me partía el corazón. Lo apretaba contra mí, intentando transmitirle toda mi calma, todo mi calor, a aquel pequeño ser que parecía estar luchando contra fantasmas que yo aún no podía ver.
Rafael se acercó lentamente. Parecía un gigante acor