— Te prometo que esta vez va a ser completamente diferente, Leo. Nada de eso va a pasar.
Me miró con una gravedad asombrosa en sus ojos oscuros.
— ¿Cómo puedes estar tan segura?
— Porque ahora estoy aquí para cuidar de ustedes y de él.
Leo me miró durante unos segundos, procesando mis palabras con la sabiduría inocente de la infancia.
— ¿Te vas a quedar a vivir con nosotros para siempre, tía Elena?
— "Para siempre" es un tiempo demasiado largo, mi amor — respondí, con una sonrisa triste.
— Ento