---
★
Ya es de noche cuando recibo una llamada de Damon. Es inevitable no notar cómo mi corazón se acelera y mis manos sudan de ansiedad cuando cojo el móvil sobre la mesilla de noche. Ha estado enviando mensajes, preguntando cómo estoy, mostrándose preocupado. Y yo le dije que todavía estaba intentando procesar todo y que podríamos hablar cuando tuviera la cabeza en su sitio. Aún no sé qué decidir con respecto a él. Hay esa parte frágil en mí que tiene miedo de que todo entre nosotros salga ma