Angela.
Cada beso que me da Gael en el cuello ase que mi cuerpo se estremezca sus carias por mis caderas me producen escalofríos despertando en mi nuevas sensaciones, Gael baja sus besos a mis pechos pero despierto antes de que el sueño avance más, me siento en la cama y mi pulso sigue estando acelerado, paso la mano por mi cabello y miro asía la ventana, como diablos soñé eso como tuve esa imaginación, la hermana Ana ya me hubiera puesto a rezar por estos pensamientos tan lividinosos es mejor