27. QUIERES SER MI NOVIA.
Junto a Lucrecia y las niñas, nos dirigimos al jardín, tomándonos fotos y subiéndolas a Instagram. Después de comer algo de fruta, las niñas comenzaron a insistir en que jugáramos a las escondidas. Me pareció una buena idea. Jugaríamos, reiríamos, y por un momento, tal vez, podría olvidar lo que mi corazón empezaba a sentir por cierto hombre. La tía del señor Arthur se unió a nosotras para jugar a las escondidas, la mañama fue agradable y sin notar la tarde llegó.
Había terminado de jugar con l