POV de Greer
—¿Greer? —La voz de Desmond se escuchó a través de la línea, llena de preocupación—. Gracias a Dios. Llevo horas llamándote. ¿Estás bien? Dijiste que ibas a casa pero luego te perdiste por completo. De verdad me estoy empezando a preocupar por ti.
Tragué saliva con dificultad, plenamente consciente de la intensa mirada de Calder fija en mí y de su mano, que ahora descansaba de forma posesiva sobre mi muslo por debajo de las sábanas.
—Estoy… estoy bien, Desmond —dije en voz baja, in