Perspectiva de Greer
El terror me inundó.
—No te atreverías —susurré, con la voz quebrada—. No serías capaz.
—Oh, claro que lo sería. —Su sonrisa era cruel—. Tu madre, Veda, te va a odiar para siempre. Te mirará como la decepción que eres. Y ni pienses que me voy a meter en problemas. Para nada. ¿A quién crees que le va a creer la gente? ¿A mí, que vengo de una familia respetable, o a una zorra de quinta como tú?
Las palabras me golpearon como una bofetada. Zorra de quinta. El pecho me dolió, m