POV de Greer
Rendir cuentas.
Esa palabra otra vez. Como si yo fuera de su propiedad.
—No soy una niña —dije en voz baja.
—Te comportas como tal —me soltó.
Apreté la correa de mi bolso con tanta fuerza que me dolieron los dedos.
Podía sentir cómo se me acumulaba en el pecho esa presión que siempre aparecía justo antes de decir algo de lo que me arrepentiría.
Pero me negué a dejar que estallara. No esta noche.
—Me voy arriba —dije en su lugar, disponiéndome a pasar de largo.
Ella se movió conmigo