Mundo ficciónIniciar sesiónLa abrazo y suspiro pensando en la pregunta que hizo, beso su frente.
— Te amo... — susurro para después cerrar mis ojos y sentir su cálido cuerpo.
Han pasado dos días desde que llegamos al pueblo, Agatha han insistido en que la deje tomar fotos pero me he negado al punto de enojarme e ignorarla por completo pero insiste. Nos sentimos delante de un pequeño café que tiene el pueblo.
— No, esta prohibido, este lugar no lo conoce nadie má







