Cuando Ana Paula vuelve a la casa, Marcos la espera sentado en la sala, con un puro en su boca y en la mano una copa de Whisky.
_¿Ahora sí me crees?_ Le pregunta seriamente_ Quitando el puro de su boca.
_Al menos tienes un poquito de humanidad_ Le contesta ella_ Parándose frente a él.
Marcos sonríe y Levantándose de la silla, le dice al oído:
_Ya sabes que tienes que hacer ahora.
Ana Paula arruga las cejas y asienta. Sube a la habitación y espera a Marcos con una diminuta piyama de seda.
Cuando