Mundo ficciónIniciar sesión*—Rosemary:
Bajaron del todoterreno y con las manos entrelazadas, caminaron hacia dentro de la casa. Ni bien llegaron a la entrada, el mayordomo de la edificación, les abrió la puerta. Rosemary saludó animadamente al hombre que había visto la última vez que estuvo allí y este les dio la bienvenida.
Elías, el mayordomo, los guió hasta un enorme salón, en el cual estaban ya sentados los miembros de la familia Rivers. Varios pares de ojos de distintos colores se







