CAPÍTULO 30: UN DESCUBRIMIENTO PELIGROSO
El rey observó a la joven loba con frialdad y expectación. Su mirada era intensa, casi penetrante, mientras la chica temblaba bajo su escrutinio. La anciana, a su lado, murmuraba en un idioma antiguo, palabras que Akira no entendió del todo. El ambiente era pesado, cargado de una energía oscura que hacía que el aire se sintiera denso.
—Pronto serás parte de mí —dijo el rey con voz grave y resonante—. Tu servicio asegurará que el reino de los lobos siga s