Ilan
—Selene… —jadeé con la respiración agitada y el corazón martillando fuerte en mi pecho; una ligera capa de sudor cubría mi frente y espalda. Me levanté de la cama buscándola a mi lado, pero no estaba.
Hacía varios días desde que ella se había mudado con Kaiya, mi padre había regresado a su manada y las cosas parecían haber vuelto a la normalidad. Sin embargo, en la soledad de mi cabaña, todo se sentía completamente diferente; mis pesadillas solo habían aumentado desde que Selene no estaba