Luego de unos segundos en los cuales pareció pensar, Zack respondió.
—Ellos están aquí desde hace mucho tiempo. —sonrió, entrecerrando los ojos burlonamente.
—Eso era algo obvio ¿No crees? —pregunté, poniendo los ojos en blanco.
—Ajá. —Zack soltó una risa que me resultó irritante. —Pero te enojas tan rápido que es divertido.
Quería decirle que era un completo idiota. Obviamente, no podía hacerlo. Él era prácticamente el dueño de Sam y de él dependía su seguridad.
—Viven en la torre de los sabi