NARRADOR OMNISCIENTE
El aire frío del castillo se sentía más pesado que de costumbre, como si las paredes absorbieran la angustia que se avecinaba. Rihannon, con su porte majestuoso y su mirada decidida, había llegado acompañada de Dax, de intenciones nobles cuya voluntad aún estaba por forjarse. La madre de Leni, con un leve gesto de confianza, había decidido que era hora de que su hija diera un paso más hacia el amor.
—Este es el momento —declaró Rihannon, mientras recorría el gran vestíbul