ARDIAN
Las gotas de lluvia caían pesadamente sobre el suelo, formando charcos que parecían reflejar mi estado interno. Estaba en el campo de entrenamiento, pero mi mente no estaba presente.
En lugar de concentrarme en los ejercicios, cada segundo se convertía en una tormenta de mis pensamientos autodestructivos. Leni. Su nombre resonaba en mi cabeza como un mantra que no podía ignorar. Estaba molesto, enojado. No solo con ella, sino conmigo mismo.
Me había dado cuenta de que la confianza que