LENI
No puedo evitar sentir que el aire se me escapa cada vez que Ardian pasa a mi lado sin dirigirme la palabra. Es como si estuviese atrapada en una burbuja de incomunicación, un silencio denso que se cierne entre nosotros, un espacio que se agranda con cada día que pasa. Me duele pensar en cómo antes compartíamos risas y secretos, y ahora, su mirada se posa en mí como si fuera una extraña. En el comedor, el ambiente se siente tenso, más que nunca.
—Lo siento mucho, Leysa —le susurro cuando