ARDIAN
No puedo apartar la mirada de Leni Marshall, a quien he estado observando con discreción todo este tiempo que hemos permanecido dentro de la tienda de la modista, una anciana muy reconocida en todo el reino, por su buen gusto y la excelencia en las telas de sus vestidos, no quiero estar aquí, tanto como Leni no está disfrutando de estar detrás de Silver como un pequeño y frágil cachorro.
Ella es mitad loba, y algo me dice que el día en el que mi lobo viera a la suya, el lazo que nos une