LENI
El vapor envolvía mi cuerpo mientras el agua caliente corría por mi piel, y por un momento, todo parecía estar bien. La casa de Annora, con su calidez y familiaridad, me daba una sensación de alivio que no había sentido en mucho tiempo. Sin embargo, el nerviosismo seguía acechando en mi interior, como un gato oculto en las sombras, listo para saltar en cualquier momento.
«Respira profundo, Leni» me dijo mi loba interna, Cristal.
—Necesito calmarme —me dije en voz baja, intentando alej