Día de trabajo terminado y Steven llegó a casa junto a Yuli, ella como siempre le ayudo a quitar sus calzados y dejarlo cómodo para que pudiera tomar su baño.
Él se quedó observando como ella se complacía en ayudarle, pero también le provocó pesar, pues se sentía como una carga para ella.
—Me encantan tus atenciones, pero esto no te corresponde.
—No me estoy quejando de nada y lo hago con amor. ¿Qué? ¿No te gusta que te consienta?
Él la miró aun acomodando sus zapatos y sintió el fuego arder en