Mundo ficciónIniciar sesión«Melanie, para, tú no eres así. Sea lo que sea lo que te enfada, podemos hablarlo. No dejes que la ira te consuma, por favor, cariño, vuelve, vuelve conmigo», le grito en voz baja, esperando que me oiga y se detenga antes de causar un daño irreparable.
Su león se detiene a mitad de camino para arrancarle el corazón a Tio. Se me llenan los ojos de lágrimas, no por Mel, sino por m







