Punto de vista de Sienna
Mi cabeza palpitaba con un pulso rítmico y mordaz que estallaba profundo en mi abdomen. No podía aspirar aire. Mis pulmones se tensaron hasta sentirse como pergamino marchito, y mis ojos se abrieron de golpe.
El suelo del bosque era una mancha de musgo húmedo y sombra. Intenté gritar, pero el sonido se atascó en una garganta forrada de vidrio triturado. Solo logré una jadeada cruda y irregular que hizo que las sombras a mi lado se estremecieran. Yací allí por un largo m