Kennedy
—Tu Diosa de la Luna y el Alfa opinan lo contrario —respondí, dándole la espalda para dirigirme a Robin.
Necesitaba alejarme de Amy o mi primer acto como Luna, y probablemente el último, sería terminar en la cárcel por asesinato.
—Seguro lo drogaste o algo así. En cuanto se le pase el efecto, te va a tirar a la calle con el resto de la basura.
La cara de Robin mostró un ligero gesto de molestia, pero recobró la compostura. “Vaya, debería aprenderle a hacer eso”.
—Le estás hablando a la