Elara
Nunca organizamos muchos eventos mientras crecía. Claro, recibimos Alfas y sus equipos de vez en cuando, pero nunca tuvimos un gran acontecimiento que atrajera a tanta gente. No creí que disfrutaría tener a tantos en mi casa, pero era muy agradable. Me encontraba de pie a un costado del gran comedor donde Melanie y sus Omegas habían dispuesto varias mesas largas, disfrutando la vista. Movieron la mesa de mis padres a la cabecera de la sala, perpendicular al resto de las mesas, donde nos se