Ben
—¿Prometes velar por la seguridad de la Manada Garra Negra?
—Sí, lo prometo. —Presionó la punta del cuchillo contra mi palma y traté de contener un siseo al contacto de la hoja de plata.
—¿Prometes anteponer la vida de los miembros de la Manada Garra Negra a la tuya?
—Sí, lo prometo. —Comenzó a arrastrar la hoja, casi con renuencia, por mi mano.
—¿Prometes anteponer la vida de la Alfa de Garra Negra a la tuya?
Seguía sin mirarme. —Sí, lo prometo.
—¿Juras lealtad, en todo, a la Manada Garra N