—¿Por qué la he hecho pasar? —Era una pregunta estúpida, pero necesitaba ganar tiempo. Ella sabía algo que yo ignoraba y aquello no era nada bueno. Necesitaba que hablara.
—Es una prisionera en su propia casa y aún así se sobrepone a ello todos los días, sonriendo y mostrando amabilidad a los Omegas que trabajan en su hogar. Es una atleta, una guerrera, pero no se le permite entrenar con el resto de nosotros, así que hace lo mejor que puede en el gimnasio de la casa de la manada, sola. Le quitas