Diana apagó el ordenador exactamente a las 17:00. Era la primera vez que salía del trabajo a su hora.
Así que Canis se levantó de su escritorio y acercó su silla a Diana. «¿Vas a salir con tu marido?», preguntó aquella mujer, levantando las cejas.
Diana sonrió y negó con la cabeza. Escribió en su teléfono: Voy a ver a mi hermano.
«Ah, tu hermano», le susurró Canis a Diana. «¿Es guapo? Puedes hablarme de él».
Diana negó con la cabeza, sorprendida por la actitud de su compañera de trabajo.
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