No se podía llegar en coche al lugar indicado por el secuestrador, así que Diana tuvo que bajarse y subir a pie la colina que había en la frontera.
Por si acaso, Diana había colocado previamente un dispositivo de rastreo en su coche. Simplemente pensó que, si ocurría algo malo, al menos el Alfa Darren o quienquiera que fuera la encontraría.
Diana solo llevaba un teléfono y una pistola que ocultaba bajo la camiseta. Aparte de eso, confiaba en su poder.
Resultó que, a pesar de haber vivido década