Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl odio en su rostro era demasiado evidente. Me veía como alguien repulsivo, maligno y detestable. Así que, no era algo fácil ablandar su corazón para que me vea como alguien confiable.
— ¿Cómo puedo entrar? — pregunté intentando ser valiente y la respuesta que tengo es de un golpe en la ventana y la sorpresa del hombre a mi lado.— No, claro que no vas a entrar allí. — dice Curthwulf sin darme una oport






