Mundo ficciónIniciar sesiónHoras después
Era inmensamente feliz. Tener a mi hija en brazos, era una felicidad indescriptible. Por eso, había pasado más de tres horas observando a mi hija, cargándola, hablándole y percibiendo su aroma. Era un sueño hecho realidad tenerla conmigo y por ello, había llorado cada cierto tiempo al recordar que pude perderla y también, que me perdí sus primeros meses de vida. Ahora, necesitaba recuperar el tiempo p






