El ánimo de Curthwulf, cayó al suelo al comprender que él era más cruel que todos los lobos que a él le habían hecho daño. Si había odiado a Gustav por todo lo que había hecho por destruirlo, era normal que se odiara a sí mismo, al herir a su esposa.
— Soy una completa basura. Soy peor que Gustav. — murmura Curthwulf con dolor.
— No sé quién es. Pero, no quiero volver a escucharte hablar así de lo que desea Charlotte o te romperé la cara. Pueda que no esté de acuerdo con su decisión, pero, no a