Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl enojo que invadía a Gustav, causaba que sus manos se transformaran lentamente en un lobo, pero, recordando que no debía alertar a los humanos o Curthwulf podría encontrarlo, se contuvo y tragó duro.
— Señor…— ¿Cuándo puedo llevarme a mi esposa? — pregunta Gustav como si no hubiese amenazado de muerte al doctor, solo hace pocos segundos.— Señor, entiende que acaba de amenazarme &mda






