Mundo ficciónIniciar sesiónPor largos minutos nos abrazamos y al saber que él necesita un poco más de cariño, lo dejo quedarse conmigo en la cama, mientras la posibilidad de que los niños duerman con nosotros, se esfuman, cuando Lowell se gira con Zaid encima que parece domador de toros salvajes.
Deseando ver un poco más a los niños, me quedo del lado de la cama donde puedo verlos, mientras Curthwulf se acuesta a mi lado. Aunque no hay alguna clase de incomodidad, si me si






