Emm
No paro de dar vueltas en la habitación, camino de aquí para allá y de allá para acá, con el celular que Sergio me dio en la mano. Lo reviso cada segundo. No hay nada.
La opresión en el pecho es cada vez más grande, siento que no la soporto y respirar no está funcionando, trato de acostarme en la cama, pero el dolor parece aumentar horriblemente, tomo una almohada, escondo mi cara en ella, grito y lloro todo lo que puedo, solo quiero que este dolor se vaya. Cuando siento que no hay más lagr