Parece que al final se decidió, así que me levanto le extiendo mi mano y lo guío fuera del privado. Pasamos todo el club donde todos ya están suficientemente perdidos para bailar sin importar nada. Subimos las gradas que están por detrás de la barra y abro la puerta de la primera habitación. Él la cierra, se queda parado examinando todo. Yo me quedo frente a él y comienzo a bajar el cierre de mi vestido. Él me observa por unos segundos con el ceño fruncido, camina hacia a mí, me da la vuelta y